El seminario del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa realizado en Brixen del 10 al 12 de septiembre, ha tratado sobre el turismo como factor económico desde la perspectiva de los derechos y los retos de las personas trabajadoras. En varias mesas redondas y debates donde estuvieron representantes sindicales, patronal, políticos, responsables de patrimonio, profesores, y miembros del buró del MTCE, se trataron temas como el turismo sostenible con experiencias del Tirol del Sur, el paso de un turismo creciente a un turismo equilibrado, consecuencias de la idealización del turismo para las personas, los animales y el entorno. También se visitaron tres lugares relacionados con el turismo: un proyecto con inmigrantes y turismo social, un sindicato y una instalación hotelera.
Hay que remarcar una mesa redonda sobre las realidades laborales de las personas que trabajan al sector del turismo. Por un lado, Vania S. Arana, presidenta de las Kellys España, dio un testimonio de las condiciones laborales de las camareras de piso por las externalizaciones del servicio. Dolores Valerón, miembro del Comité de empresa del hotel Meloneras (Maspalomas Canarias), explicó las dificultades e invisibilidad en que se encuentran las lavanderas de hotel. Borja Suárez, secretario general de CCOO de Canarias, y Eva Eberhat, presidenta del sindicato Vida de Austria, pusieron sobre la mesa la precariedad de las condiciones laborales, y los efectos devastadores que tiene el turismo masivo en el entorno, la población local y el territorio.
Los participantes, organizadores y ponentes fueron recibidos en el Ayuntamiento de Brixen. También se hizo una visita guiada por la ciudad con especial parada en el Duomo. Antes de clausurar el seminario se hizo una declaración final recogiendo todas las dificultades, efectos negativos y propuestas para llegar a un turismo sostenible, de calidad y respetuoso con los derechos de las personas trabajadoras y la sociedad en general.

El militante de la HOAC, Berchmans Garrido, nuevo copresidente del MTCE
En referencia a la asamblea del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, realizada también en Brixen los días 12 y 13 de septiembre, hay que destacar la renovación del copresidente. Charly Brunner, que acababa su responsabilidad, pronunció unas emotivas palabras de despedida acompañadas de una presentación fotográfica donde aparecía en varios lugares y personas con las cuales ha compartido trabajo y dedicación al MTCE. Una vez hechas las votaciones quedó escogido por unanimidad Juan Berchmans Garrido Pérez, militante de la HOAC de la diócesis de Barcelona-Sant Feliu. Cuenta con una dilatada trayectoria en el movimiento donde ha tenido varias responsabilidades de grupo, diocesanas y estatales. Berchmans ha manifestado que su gran hándicap, es el poco dominio de los idiomas y defiende la necesidad que los militantes del MTCE “caminemos juntos, a pesar de nuestras particularidades, por el bien de la evangelización del mundo obrero y del trabajo”.

También se presentaron y fueron aprobados por unanimidad el acta de la última asamblea, las cuentas, la auditoría, los informes financieros y de actividades y el presupuesto para el curso entrante. Se habló de los objetivos del MTCE para el 2026-2027 y se consensuaron algunas propuestas. Hay que remarcar la buena acogida de la propuesta de hacer encuentros en línea entre los diferentes movimientos para conocer mejor las dinámicas de cada cual y compartir las realidades del mundo obrero en los países.
La consejera de Europa del MMTC ha presentado el trabajo hecho y el previsto para el año próximo, haciendo inciso en la siguiente asamblea que se celebrará en Madrid en julio del 2027, y la misma semana tendrá lugar el seminario y la asamblea del MTCE. La plegaria también estuvo presente así como la celebración de una eucaristía hecha en alemán, francés y castellano. También compartimos ratos de ocio, sobre todo en la Mesa de Europa donde cada país lleva algo típico de comida o beber y se comparte con todo el mundo.

Ha sido una vivencia muy intensa y una oportunidad para descubrir que la pérdida de derechos y precariedad de las condiciones laborales está afectando por igual a todos los países, a pesar de esto, es mucho más grande la coincidencia de la lucha y la confianza firme en que Dios nos acompaña y nos apoya para conseguirlo.





