La tercera edición de la plegaria “abierta y meditativa” con que la zona Besòs inicia el curso ha vuelto a revalidar la buena acogida entre los militantes y otros simpatizantes que también participan. El espacio del monasterio de Sant Jeroni de la Murtra, en el Parc de la Serralada de Marina, facilita la disposición de las almas, a pesar de que en esta ocasión, el viernes 2 de octubre pasado, las lluvias anunciadas disuadieron a algunos fieles participantes.
La plegaria que prepara el grupo Andantino de la zona tiene un esquema consolidado: un texto introductorio (en este caso del hermano marista Lluís Serra), unas preguntas para meditar, un espacio común en el antiguo refectorio para compartir y una merienda con frutos de otoño antes de despedirse. Los diferentes momentos estuvieron marcados por las canciones de Lluís Platero, cantautor de Badalona.
Este año, el retiro por el claustro y la zona ajardinada del monasterio se hacía con una mirada especial después de que se hiciera público que el Ayuntamiento de Badalona quiere expropiar este cenobio jerónimo.
En el espacio compartido, estas fueron algunas de las aportaciones:
Lázaro Rubiales: Jesús, que la oscuridad que hay en mi corazón no impida que entre la luz, y tras la luz, pueda entrar el amor, la paz y la serenidad, para que así y a través de mi testimonio de vida, pueda ser transmitido a los demás, porque nadie puede dar lo que no tiene. El testimonio de mi vida será el único Evangelio que mucha gente leerá.
Isidre Ferreté: La plegaria en Sant Jeroni de la Murtra me hizo brotar tres sentimientos:
EL SILENCIO. Impresionaba el silencio tan lleno que llenaba todos los rincones, y a nosotros mismos, mientras rezábamos. Silencio tan necesario y tan poco habitual en nuestras Revisiones de Vida.
Las MADRES DEL VINO. Tras el vidrio de fondo de la iglesia, los doce grandes toneles de vino, hoy vacíos, me hablan de las “madres”, los posos discretos y eternos, que han dado fuerza y espíritu al vino nuevo que se ha volcado; ACO nos da este poso de fuerza y Espíritu. Sin la “madre” de ACO, no somos más que vino flojo.
LA CATA. Un vino, por muy bueno que sea, si no se da a probar se malogra. Este curso nuestra vida de ACO tiene que dar a probar a pequeños sorbos más que con palabras, la fuerza transformadora, embriagadora, de Jesús del evangelio, en este mundo nuestro tan injusto, superficial y sediento.
Conchi Parra: El día de hoy tiene todo aquello que necesitamos. Me propongo acogerlo, agradecerlo y vivirlo de manera amorosa y compasiva. Esto es verdaderamente revolucionario y transformador. Con la ayuda de Dios, Padre y Madre.
Magda también dijo que intentaría aportar todo aquello de luminoso que había salido en la plegaria a las personas más ancianas de su grupo de revisión de vida. Y Jaume compartió que había sido un verano de risas y de hacerse niño en la compañía de sus nietos y que su madre, la militante Manolita Olmo, había decidido dar el paso de ir a una residencia.
Y mucha más vida…





