El miércoles 10 de junio por la tarde, la Parroquia de San Agustín en el barrio del Raval de Barcelona acogió un encuentro con el Papa donde más de noventa entidades sociales estábamos invitadas. El cardenal Juan José Omella inició el acto, interviniendo después del testimonio de tres entidades que trabajan cada día con personas en situación de vulnerabilidad.
Cáritas explicó que es la expresión institucional de la acción caritativa y social de la Iglesia. También las dificultades del día a día, como es el acceso a la vivienda, la soledad o la inestabilidad laboral. Pese a la dureza de muchas realidades, la impotencia por no llegar a todo el mundo y por no poder alcanzar todos los rincones donde es necesario, no pierden nunca la esperanza. Acogemos, defendemos y amamos.
OBINSO-Obra de Integración Social trabajan con personas con adicciones y dijo su representante que no se trata tanto de resolver vidas como de no apartarse de ellas.
SICAR-Religiosas Adoratrices explicaron su experiencia y cómo acompañan a mujeres víctimas de trata y otras formas de explotación y violencia.
El video del pequeño Renzo de 6 años donde veían primero como con otros compañeros enviaba una carta al Papa. A continuación y de forma presencial, el niño con su madre, le volvía a leer: ¿Te gusta jugar al futbol?, ¿De pequeño querías ser Papa?, ¿Por qué hay gente durmiendo en la calle?, ¿Por qué hay tantos abuelos solos si son tan importantes?, ¿Se tiene que perdonar siempre?, ¿Por qué mi padre tiene tanto trabajo?
El Papa respondió primero a algunas de las preguntas que le hizo Renzo, como el fútbol y a querer ser Papa. No necesitó leer las respuestas que normalmente hacía en sus intervenciones, fueron espontáneas, fuera de guión y con una sonrisa. Me emocionó cómo saludó a Renzo y a su madre.
Pidió que tenemos que acoger a toda mujer como hermana y a todo hombre como hermano, a luchar contra la soledad no deseada, a la unidad y a la igualdad en este tiempo que parece haberse perdido el sentido de la dignidad humana, a perdonar.
Dio valor al trabajo de las organizaciones que acompañan a aliviar el sufrimiento a los más pequeños y vulnerables.
Lo dijo Mn. Joan Costa, delegado de la Pastoral Social y Caritativa del Arzobispado de Barcelona de reconocer, escuchar y dar visibilidad a la tarea de estas organizaciones y ayudar a tomar conciencia de la realidad social que vivimos.
El Papa hizo su intervención en catalán y en castellano.
Una de las situaciones que viví fue la de una mujer sentada en el banco detrás nuestro y tocando al pasillo por donde tenía que pasar el Papa. Llevaba a una niña de unos 16-18 meses que gritaba todo el rato y en algunos momentos lloraba. Primero no entendía cómo la mujer se mantenía en aquella situación cuando a veces costaba escuchar bien las intervenciones.
Lo entendí cuando el Papa iba a pasar para salir. Miré a la mujer muy nerviosa y su interés tan grande para querer que bendijera a la niña con una discapacidad.
Reflexiono como nos habla el Evangelio de las curaciones que hacía Jesús. Concretamente con el texto de Lucas 5,17-26. “Levántate y anda” decíamos el curso 2024-2025.




